Aguacates rellenos de mar
Sobre la receta:
La verdad es que feos son un rato... Con esa piel arrugada y oscura... Pero si algo aprendimos gracias a La Bella y la Bestia es que la belleza está en el interior y los aguacates son otro gran ejemplo. Y éstos sin embrujo ni nada... Deliciosos y coloridos por dentro lo cierto es que dan muchísimo juego en la cocina. Eso sí, qué difícil es encontrar en Pamplona un sitio donde los vendan ricos... Por no hablar del precio... Que no es por hacerme la chulica pero cuando estuve en México (ejem, ejem...) por el precio de un aguacate de aquí (un euro más o menos) se puede comprar un kilo allá. Sí, sé que con mi tendencia a exagerar ya no me creéis cuando os cuento cositas como ésta pero de verdad que en mi lista de razones para quedarme a vivir en México el kilo de aguacates barato pesaba bastante. Más de un kilo, sí. Bueno, pero basta de llorar, al final encontré aquí unos aguacates verdes que te quiero verde, los maduré con papel de periódico un par de días y los rellené de sabores marinos como el salmón ahumado, langostinos... y añadí además queso feta que le da un punto fuerte muy rico. Me emocioné con el momento “Voy a versionar una ensaladilla rusa” y le eché también mayonesa y aquí entre nosotros... fue un error. Porque en lugar de hacerla en casa me dejé llevar por los miedos de la salmonelosis (vale, y la pereza, sí) y compré un bote de mayonesa. Y mató todo el sabor de mi invento. Sólo sabía a mayonesa de bote... Peeeero, de los errores se aprende así que para la próxima vez ya sé, ensaladilla marina sin mayonesa (mucho menos de bote) y para comprar un kilo de aguacates... viajecito exprés a México.
Concursos:
Dificultad de la receta: Facil
Tiempo de preparación: De 10 a 30 min
Tipo de cocina: Exotica
Tipo de plato: Pescados / Mariscos
Momento del día: Comida / Cena
Ingredientes:
2 aguacates
8 lonchas de salmón
24 langostinos
100 g de queso feta
2 cucharadas de mayonesa casera
1 cebolla









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En mi país le llamamos paltas (CHILE) y también son baratas y muy buenas. Sin duda es lo que más extraño pues las paltas de aquí llegan congeladas y no muy buenas. Las mejores la he encontrado en un supermercado que se encuentra en la avenida Rascacielos de Barañain. Me gustó tu receta pero no hay nada más rico que comerse la palta con pan baguette. Mueles la palta le hechas sal, y si lo quieres limón y ajo. Buenísimo.
¿No adecuado?